Necesito verte acercarte por la calle, debo dejar de pensarte ir y verte a los ojos para calmar estas ansias guardadas de tantos días, de tantas horas sin sueño, pensándote, queriéndote en silencio. Abrazarte para después apartarte de mi cuerpo y observarte de pies a cabeza, admirar tu silueta para asegurarme de que sigues igual que cuando nos encontramos por primera vez, intacta, como tú misma, como sólo tú sabes ser. Y tomarte de la mano y caminar junto a ti por las calles vacías, en silencio, disfrutando el momento que tenemos para los dos, degustándote, sabiéndome en paz a tu lado. En ocasiones regalarte una sonrisa y tú que hagas lo mismo y estrujando mi mano fuertemente, como quien dice “yo también te he extrañado".

No hay comentarios:
Publicar un comentario