Una verdadera mujer se enamora de un hombre que no le entiende nada y le acepta todo; que no la cela y tampoco provoca sus celos con nadie; que le tatúa la boca a besos con su nombre para que no le quede espacio entre sus labios de pronunciar el nombre de ningún otro hombre de su pasado; que le hace el amor mucho y la ama hasta el infinito. Así, la mantiene tan enamorada, que siempre lo verá como su único hombre sobre la tierra.

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