Aunque dicen que es de valientes fingir amistad,
cuando lo que en verdad se siente es puro amor,
con este poema rompo mi callado sentimiento,
le grito al mundo el deseo que nace en mi corazón,
desde que te vi te volviste aire y sin ti mi vida se ahoga,
en agua te transformaste y muero de sed si no te beso.
Tu corazón es transparente como manantial de agua cristalina,
tu ojos con su mirada me acarician con dulce ternura,
con tu linda figura al firmamento le vas robando belleza,
eres la estrella a la que le pido todos mis deseos de amor,
eres la suave brisa que delicadamente toca mi cuerpo,
mágica sombra del ángel divino que Dios puso en mi camino.
Eres la divinidad hecha mujer, llena de dulzura y pasión,
sin haber estado contigo nunca antes cada día te extraño,
pronto seguiré tu estela como lo hace la luz a la aurora,
te llevare hasta el parque de los deseos donde tomare tu mano,
para postrarme ante tu presencia y declararte mi amor eterno,
esperando que al fin se cumplan todos mis anhelados sueños.
Cuando las distancias no existan llevare para ti rosas rojas,
para recordarte que tus palabras acarician siempre mi alma,
reflejo de la suavidad de tus labios que de suspiros me inundan,
dejar de evocarte en mis sueños para disfrutar de lo eterno,
agradecerte el estar siempre a tu lado amándote como te mereces,
al fin después de mucho caminar por la vida te encontré mágica mujer.
Fer Ferrer
Poeta y novelista
Poema Registrado

No hay comentarios:
Publicar un comentario