Lo más hermoso no fue que tuve su cuerpo, lo hermoso fue que la aprecie con tanto respeto que dejo ver su interior, pude ver su sensibilidad y observe cada detalle de su cuerpo. Y me entregue a ella como si no hubiera otro día, como si terminara la vida. Todo puede terminar pero es que ella me hace tan eternos los días y más cuando se pega a mi oído y me dice que me ama.

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