En el instante que por primera vez te vi
inundaste mi corazón de flores bellas,
al oír tu voz cada palabra salida de tus labios
en esa noche en que contemplaba las estrellas
supe que me harías feliz entre tus brazos,
reconocí a la mujer que llevaba esperando.
Poco o nada importaran las distancias
porque todas ellas estoy dispuesto a recorrer,
tan solo estoy esperando una llamada tuya,
pues mi vida has llenado de ríos y mares
con cien puentes que unen todas sus orillas
comunicando nuestros dos corazones.
Todos mis besos y caricias aguardan para ti
a miles de kilómetros mi corazón esperando,
deseoso de llenarte por entero de delicias
cuando unamos nuestros cuerpos en abrazos,
cuando en nuestro lecho, nos estemos amando,
y el cielo se abra para acogernos en su regazo.
Solo tú eres capaz de hacer realidad mis sueños,
a ti eres la única que me quiero entregar por entero,
para disfrutar de lo eterno que es estar a tu lado,
caminando por la vida contigo como único destino,
eres como el mar en ocasiones me llenas de calma,
en otras con tu fuerza desatas en mi pasiones.
Fer Ferrer
Poeta y Novelista
Poema Registrado

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